Principios de funcionamiento de las antenas: De las ondas guiadas a las ondas electromagnéticas en el espacio libre

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Las antenas son los componentes centrales de los modernos sistemas de comunicación inalámbrica, responsables de convertir la energía de las ondas guiadas en ondas electromagnéticas radiadas al espacio libre y de realizar el proceso inverso de recepción. Su funcionamiento fundamental radica en la transformación de formas de energía electromagnética y radiación espacial direccional. Este artículo explica sistemáticamente los principios físicos, los parámetros clave y las consideraciones de ingeniería que subyacen a esta conversión desde la perspectiva de un ingeniero de comunicaciones de radiodifusión.

Sistema de antena direccional

1. La base física del funcionamiento de las antenas: De la línea de transmisión al radiador

En los sistemas de comunicación, las señales viajan a lo largo de líneas de transmisión (como cables coaxiales o líneas microstrip) en forma de ondas guiadas. La energía electromagnética de las ondas guiadas queda confinada dentro de los límites del conductor o dieléctrico, con campos eléctricos y magnéticos perpendiculares entre sí y a la dirección de propagación. Sin embargo, las estructuras de líneas de transmisión suelen ser ineficaces para la radiación electromagnética porque la separación entre sus conductores es mucho menor que la longitud de onda, lo que hace que la energía del campo permanezca en gran medida confinada en las proximidades.

La función principal de una antena es romper este confinamiento. Cuando una estructura de antena se conecta a una línea de transmisión y cumple unos criterios dimensionales específicos (normalmente comparables a la longitud de onda), se excitan corrientes alternas de alta frecuencia a lo largo del conductor de la antena. Los campos electromagnéticos que las acompañan pueden liberarse de las limitaciones del conductor y formar ondas electromagnéticas que se propagan libremente por el espacio. Este proceso está profundamente arraigado en las ecuaciones de Maxwell, en particular en la ley de inducción de Faraday y la ley de Ampere-Maxwell:

∇×E= -∂B/t 

∇×H= J+ ∂D/∂t

Estas ecuaciones muestran que un campo eléctrico cambiante genera un campo magnético cambiante, y viceversa, creando oscilaciones electromagnéticas autosostenidas que se propagan hacia el exterior [1].

2. El proceso de conversión de claves: Cómo consiguen las antenas una radiación eficaz

2.1 Adaptación de la impedancia: el umbral para la transferencia de energía

La adaptación de impedancias entre la antena y la línea de transmisión es la condición primordial para una transferencia eficaz de energía. Las líneas de transmisión suelen tener una impedancia característica fija (por ejemplo, 50Ω o 75Ω), mientras que la impedancia de entrada de la antena es una función de la frecuencia, que consta de una parte real (resistencia a la radiación R_r y resistencia a las pérdidas R_l) y una parte imaginaria (reactancia X_a). La adaptación ideal requiere que la impedancia de la antena sea el conjugado complejo de la impedancia característica de la línea de transmisión. En este estado, la relación de onda estacionaria de tensión (VSWR) se aproxima a 1:1, la reflexión se minimiza y la mayor parte de la energía se transfiere de la línea a la antena. El desajuste provoca la reflexión de la energía, lo que reduce la eficacia de la radiación y puede dañar el transmisor. Los ingenieros suelen utilizar un sintonizador de antena u optimizar la estructura de la antena para conseguir una adaptación de banda ancha [2].

2.2 Distribución de la corriente y mecanismo de radiación

La distribución de corriente en la antena determina directamente sus características de radiación. Tomando como ejemplo la antena dipolo de media onda clásica, cuando su longitud es aproximadamente la mitad de la longitud de onda de funcionamiento, la corriente en el conductor sigue una distribución aproximadamente sinusoidal-máxima en el centro (punto de alimentación) y cero en los extremos. Esta corriente variable en el tiempo excita campos electromagnéticos en el espacio circundante que se desprenden de la estructura de la antena. Según la teoría electromagnética, las cargas aceleradoras (corrientes variables en el tiempo) son la fuente de radiación. La intensidad del campo radiado depende de la magnitud de la corriente, de la longitud efectiva de la antena y de la dirección de observación.

2.3 Formación de la radiación de campo lejano

La región de campo alrededor de una antena puede dividirse en campo cercano reactivo, campo cercano radiante y región de campo lejano (región de Fraunhofer). Sólo en la región de campo lejano (a una distancia
r > 2D2/λ ), donde D es la dimensión máxima de la antena) las ondas electromagnéticas presentan características de onda plana: los campos eléctrico y magnético son mutuamente perpendiculares y están en fase, su relación es igual a la impedancia de onda del espacio libre (aproximadamente 377Ω) y se propagan radialmente. La densidad de potencia (potencia por unidad de superficie) en el campo lejano puede describirse mediante el vector de Poynting:

S =1/2 E × H∗

Representa la forma final de energía lanzada al espacio libre por la antena [3].

3. Parámetros básicos de rendimiento: El lenguaje de diseño del ingeniero

3.1 Directividad y ganancia

La ganancia de una antena es un parámetro fundamental que mide su capacidad de radiación direccional. Se define como la relación entre la intensidad de radiación en la dirección de radiación máxima de la antena y la intensidad de radiación de un radiador isótropo ideal (omnidireccional), dada la misma potencia de entrada. Suele expresarse en dBi. La ganancia está estrechamente relacionada con la directividad de la antena, pero la ganancia incorpora la propia eficacia de radiación de la antena. Las antenas de alta ganancia concentran la energía más estrechamente en sectores específicos, ampliando así el alcance de la comunicación, lo que es crucial para los enlaces de microondas punto a punto o las comunicaciones por satélite.

3.2 Patrón de radiación y anchura del haz

El diagrama de radiación de una antena es una representación gráfica tridimensional que describe la distribución espacial de su energía radiada. Los ingenieros suelen utilizar gráficos bidimensionales de sección transversal en dos planos principales (plano E y plano H). La anchura del haz a media potencia (HPBW) es la anchura angular entre los puntos del diagrama en los que la potencia radiada se reduce a la mitad de su valor máximo. Refleja intuitivamente la concentración del haz de la antena. El nivel de lóbulos laterales es otra métrica importante para suprimir interferencias y mejorar el rendimiento del sistema [4].

3.3 Ancho de banda y polarización

El ancho de banda operativo de una antena se refiere a la gama de frecuencias en la que sus parámetros clave de rendimiento (como VSWR, ganancia, diagrama) cumplen las especificaciones. Los requisitos de ancho de banda varían en función de la aplicación; las antenas de radiodifusión de TV pueden requerir un ancho de banda relativo superior a 10%, mientras que algunas antenas de comunicación por satélite pueden exigir un ancho de banda muy estrecho para suprimir las interferencias.

La polarización de la antena describe la trayectoria de orientación espacial del vector del campo eléctrico radiante a lo largo del tiempo, siendo los tipos más comunes la polarización lineal (vertical/horizontal) y la polarización circular. La coincidencia de polarización entre las antenas transmisora y receptora es otro factor clave para maximizar la transferencia de energía; la pérdida de polarización puede ser significativa en caso de desajuste.

4. 4. Conclusión: La antena: un puente que conecta sistemas cerrados con el vasto espacio

Una antena dista mucho de ser un simple conductor metálico; es un transductor electromagnético preciso que permite transformar las formas de onda. Su principio de funcionamiento comienza con la excitación por ondas guiadas, pasa por la adaptación de la impedancia de la antena y la excitación de la corriente, y culmina con la radiación efectiva de ondas electromagnéticas en el espacio libre. El diseño de cada antena implica un delicado equilibrio entre parámetros como la resistencia a la radiación, la directividad, el ancho de banda y la polarización para un escenario de aplicación específico. Para los ingenieros de comunicaciones de radiodifusión, un conocimiento profundo de la cadena completa que va de las ondas guiadas a las ondas en el espacio libre es fundamental para el diseño de antenas, la integración de sistemas y la resolución de problemas complejos de interferencias. Con el rápido desarrollo de 5G, IoT e Internet por satélite, la demanda de tecnología de antenas integrada y de alto rendimiento seguirá impulsando el progreso en este campo antiguo pero vibrante.